Interacción de materiales odontológicos en animales y su relación en órganos.

“Todos los seres vivientes somos susceptibles a ser injuriados cuado se va en contra  de los principios biológicos.”

Desde el comienzo de los tiempos se ha querido sobresalir en todos los campos de la vida, ya sea demostrando poder económico, político, social, o simplemente demostrando un nivel de vida diferente cada uno en su época, Los gladiadores con sus mejores bestias y combatientes, la época industrial con sus mejores inventos, el carbón y sus maquinarias,   hoy día la cibernética , creación  de lo mas novedoso, aplicado al ser humano y ala especie animal, sin tener en cuenta que muchos de esos adelantos, su supuesta calidad  de vida o salud pueden estar empeorando, cambiando, transformando y retrocediendo. Por eso con este ensayo se pretende demostrar la objetividad de los resultados o alteraciones de las cuales somos susceptibles a diario con el uso  de materiales metálicos en boca llámese amalgamas, coronas, ortodoncia, implantes etc… esta vez siendo analizada la especie animal quien también es victima de estos adelantos.

Encontramos innumerables experiencias científicas en algunos autores como los doctores Tazama, Huneke, Ernest Adler quienes han proporcionado estudios serios del comportamiento de amalgamas vinculadas a una osteítis condensante, coronas vinculadas a artralgias de miembros relacionados, implantes relacionados a enfermedades sistémicas entre otras.

Tomando esta base científica en humanos nos hemos remitido a estudios concretos en animales, donde observamos algunos comportamientos interesantes que nos  dan el norte a estas investigaciones, siendo oportuno el estudiar la relación de los dientes con algunos eventos o comportamientos encontrados como lo fueron la aplicación de terapia neural en un caballo de cuatro años que sufría un proceso de erupción dental a nivel de sus caninos, notando cambios en su comportamiento, mostrándose agresivo y permaneciendo mucho tiempo sumergido en el barro, padeciendo una parálisis parcial de sus miembros posteriores, que lo llevaba  a un desequilibrio obligándolo a adoptar una posición de  “ perro sentado”.

En cuanto a su tratamiento, la aplicación se efectuó con procaína al 1 % infiltrando con ella la base de ambos caninos al igual que la parte  dorsal del sacro en los nervios ciáticas y en la región posterior de la cadera de ambos miembros.  A los seis días del primer tratamiento se informa que el caballo está mas tranquilo, no tan agresivo y pasa menos tiempo sumergido en e barro, manteniendo más el equilibrio.

Se repite la cesión  y a los  veinte días mejora paulatinamente el andar, salta unos setenta centímetros de altura; pasado un mes del ultimo tratamiento se dejo que el organismo buscara su propio equilibrio.

Otro estudio elaborado por el doctor Esperansky en 1934 demostró la relación de los dientes con el resto del organismo, aplicando veneno de cobra con aceite de crotón en la pulpa dentaria de animales de experimentación, produciendo hemorragias gástricas y renales.

Experimentando también con metales y amalgamas dentales comprobando que el mercurio es capaz de producir campos interferentes e intoxicaciones sistémicas a distancia,  presentando trastornos como alucinaciones visuales , auditivas y alteraciones de  conducta .

Otro caso interesante es el que nos presenta los doctores Ayala, Rodríguez y Hernández relacionado con los cambios histopatológicos  encontrados en órganos como el cerebro, hígado, corazón y riñón de cobayos, como consecuencia por la intoxicación de mercurio  alterando su sistema nervioso central y neuronal.

En mi experiencia he conocido casos de animales con implantología, coronas, tratamientos de conducto y ortodoncia, donde desafortunadamente lo único que se ha logrado es observar el cambio de potenciales energéticos, pensando que no solamente  hasta allí llega la alteración y que el tiempo es quien marcará la diferencia.

Gracias a la recopilación y análisis de los artículos encontrados en relación a la odontología y experimentación en animales, queda comprobada la hipótesis en donde se decía  que los odontones tienen directa relación con uno o varios órganos del cuerpo, produciendo  compromisos sistémicos de origen dental, dando a entender que cada ser viviente es un todo a nivel energético y que no podemos aislar la cavidad oral del resto del organismo.

Debemos crear conciencia ya que tantos experimentos como los hay, dejan huella y nos obligan a cambiar de metodología y a pensar en el uso indiscriminado de materiales odontológicos, motivándonos a adquirir mas conocimientos relacionados con odontología neurofocal, sus ventajas y aplicaciones, a si como también saber a lo que nos exponemos cuando no tenemos en cuenta la integridad biológica  y la asociación a futuras patologías.

El mercurio utilizado en amalgamas dentales produce grandes alteraciones histopatológicas en animales como en el ser humano.

La experimentación con animales ha permitido conocer los desequilibrios biológicos que se ocasionan en el organismo, permitiendo encontrar el camino a una evolución en el área de la salud. A si mismo Motivando al profesional a investigar y dar seguimiento a dicha evolución aplicándola a sus tratamientos.  

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