Electromedición de Voll antes y después del test de Procaína

La palabra  “holístico” (integral) es originaria de la palabra griega “holos” y significa la observación de algo desde el punto de vista funcional  a partir de todas sus partes e interrelacionarlas unas con otras como un todo.  Se trata de un modelo funcional y no estático, integral y no dividido, incluyente y no excluyente, ampliado y no limitado, total y no aislado.

La boca es el espejo que refleja el estado de salud de todo el organismo (William Osler).  La cavidad bucal y sus estructuras conexas no pueden considerarse compartimientos independientes del resto del organismo, la odontología debe tener como objetivo indelegable integrarse a equipos interdisciplinarios de salud.  La realidad actual se caracteriza por la falta de interacción entre la medicina y la odontología, lo que repercute en la atención integral del paciente.

El odontólogo debe tener conocimientos de los procesos básicos de las enfermedades y establecer si el tratamiento odontológico afectará o será afectado por el padecimiento del paciente.  El odontólogo debe comprender el lenguaje de la medicina y actuar junto con el médico en el diagnóstico, pronóstico y tratamiento dentro de su incumbencia, de las diferentes alteraciones del equilibrio físico y psíquico del paciente. El éxito no viene de lo que nos da Dios, sino de lo que somos capaces de hacer con Él y por Él.

En todas las ciencias de la salud, especialmente odontología el sitio del dolor es el punto importante al revisar al paciente; pasando por alto su integridad, sin percatarse que el organismo viviente es algo más que una simple máquina.  En la mayoría de los casos el signo o el síntoma que se manifiesta está conectado o interrelacionado con otra área orgánica o funcional frecuentemente distante o inclusive puede ser la manifestación de algún proceso mental producto de la situación por la que está o  estaba atravesando.

 De esta manera se adquiere la perspectiva del bienestar integral siendo La salud  según los chinos el silencio de los órganos, paz y tranquilidad en el espíritu.  El síntoma es la voz de alarma del organismo, la señal de un desequilibrio; esto solo puede enfermar, si está bajo en su capacidad de defenderse; entonces los agentes externos lo doblegan y lo someten.  Es por eso que no se trata con un diente sino con un humano.

Ahora, reconociendo la existencia de un sistema estomatognático que se encuentra dentro de un ser humano,  se es necesario mostrar las bases sólidas del holismo indispensable en la consulta odontológica, no solo por los expertos del tema, sino por aquellos cuyas especializaciones redujeron  sus mentes guiados por  los específicos tratamientos de área.   Es así que el odontólogo en formación debe tener en cuenta que el desequilibrio de la energía vital que corre por el cuerpo es la principal causa de todas las enfermedades.

 Al examinar la biología humana, se encuentra que el medio ambiente celular está conformado  por una serie de elementos: el mesénquima embrionario, el tejido reticuloendotelial, el tejido linfático, las anastomosis arteriovenosas, las terminaciones libres del sistema nervioso central  y del sistema nervioso vegetativo, el tejido intersticial, y el tejido extracelular.   El medio ambiente celular no es un elemento anatómico único, sino que es una conjunción de elementos anatómicos que están por fuera de la célula, es decir que la dinámica del proceso patológico  ocurre inicialmente en el sistema extracelular produciendo una sinapsis por todas las partes del organismo  a través del mesénquima.  Por esto inicialmente una lesión mínima  y crónica se torna asintomática, sin cambios intracelulares, difícil de predecir y diagnosticar, mucho menos de interrelacionar  en este enorme circuito.   Es decir que el todo debe ser interpretado como unidad funcional mucho más que la suma de sus partes, donde las células de un diente por ínfimas que parezcan forman parte de la majestuosidad de este maravilloso sistema; La vida.

La matriz extracelular o sistema básico de Pischinger es el tejido conectivo laxo ubiquitario (ocupa todos los espacios extracelulares del organismo) conformada por una red de complejos azúcares y proteínas poliméricas (proteoglicanos, glucosaminoglucanos, colágena, ciastina, fibronectina, aminina, ácido hialurónico, etc). Une y relaciona todas las partes celulares, tisulares y orgánicas del cuerpo humano, tiene como función el soporte, nutrición, filtro, regeneración celular; actúa como mediador entre el sistema nervioso y el sistema vascular; opera además, como barrera de protección.

Por tanto el odontólogo debe conocer que al trabajar en las diferentes estructuras bucales no se limita a esa zona, sino que cualquier procedimiento que realiza en ella va íntimamente ligado a las demás estructuras orgánicas, y al utilizar materiales dentales con componentes tóxicos tapona antibiológicamentre la salida de las toxinas, las cuales se quedan en el organismo comenzando a recircular, produciendo microabscesos o inflamaciones en el organismo que llevan a estados patológicos.

Después de conocer y tener un concepto amplio de lo que es holismo (manejo integral del paciente), se desglosa el significado de campo interferente, siendo este el causante de la alteración en la membrana celular; de  Electromedición de Voll, siendo esta la manera de identificar y medir la alteración; y de test de procaína,  siendo esta la manera de polarizar (neutralizar) la membrana celular.

En primera medida la electroacupultura de Voll se define como la comprobación electrónica de la relación que tienen los órganos internos o sus partes integrantes con los puntos de acupuntura localizados en la piel.  La Electromedición de  Voll permite determinar y medir puntos meridianos y vasos mediales, presentar y administrar terapia directa y realizar test de medicamentos.

El paciente toma con una mano un electrodo, el electrodo negativo, mientras el médico busca con el electrodo positivo contacto con el punto de acupuntura desde el electrodo positivo o medidor, se lanza a través del punto de acupuntura una corriente de 0.02mv o sea un estímulo eléctricamente fisiológico y se debe recibir una respuesta fisiológica si es que está bien.  Esa respuesta en la escala del Dermatrón, corresponde a 50. Si a un impulso fisiológico el circuito responde de una manera exagerada y la aguja se va más allá de 50, estamos frente a un fenómeno inflamatorio funcional o anatómico; si la aguja llega a 50 o sube a 60 o más pero luego pierde fuerza y cae más debajo de 50 estamos ante  a un hecho degenerativo o carcinomatoso funcional o anatómico.

Para el interés del estudio los órganos a medir son cuatro: hígado, vejiga, vesícula y riñón.  Y sus respectivos sitios de medición son, para el hígado es el ángulo unqueal externo del dedo gordo del pie. Para la vejiga es el ángulo unqueal interno del dedo grueso del pie. La vesícula biliar en el ángulo unqueal  externo del cuarto dedo del pie.  Riñón en el ángulo unqueal del quinto artejo del pies en su cara medial.

La electroacupuntura hace posible un diagnostico de las funciones orgánicas y el estado patológico en que en cada caso dado se encuentran los órganos.  Este diagnostico es energético,  es decir que se basa en una medición de los potenciales eléctricos de los órganos.  Cada enfermedad va acompañada por cambios de estos potenciales eléctricos,  en donde una inflamación eleva los potenciales y una degeneración los baja.

Estos cambios energéticos le preceden a las alteraciones morfológicas,  de tal modo que el diagnóstico energético permite un diagnóstico prematuro. Uno de los factores culpables de la mayoría de los campos de interferencia son los dientes y las amígdalas,  se sabe que las relaciones entre dientes y órganos son bilaterales,  es decir,  el diente como foco puede afectar uno o varios órganos,  pero también el órgano alterado en su función pueden alterar el diente y allí conducir a una ulterior enfermedad.

Los efectos del foco o campo interferente afectan principalmente al tejido conectivo intersticial,  puesto que cada campo interferente dentógeno visto por histología  se  encuentra  enclavado  en  el  tejido  conectivo  blando,     lo cual lleva a la premisa de que el suceso focal solo puede ser entendido a través del estudio del comportamiento de las afecciones inespecíficas de defensa de las funciones vitales que precisamente provienen de este tejido conectivo.  Campo interferente primario correspondería al foco que causa directamente la lesión, y campo interferente secundario al que no la causa directamente pero ayuda al proceso patológico.


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